Mitos en traumatología (Prótesis)

Las prótesis solo duran 10 años
Las prótesis no tienen una duración establecida. Los investigadores realizan estudios de
supervivencia de las prótesis, lo que significa que se estudian un gran número de pacientes a los
que se les ha “puesto” una determinada prótesis y se realiza un análisis estadístico que informa
del tiempo que ese implante ha durado de media. Este tiempo para las prótesis de rodilla oscila
entre 10-15 años, mientras que para las de cadera es de 10-20 años. Los factores que influyen en
la duración de la prótesis son múltiples, e incluyen: edad y características del paciente, calidad
ósea, actividad del paciente, tipo de implante, etc.

Después de ponerte una prótesis de cadera o rodilla te “quedas cojo”
Evidente esto no puede ser cierto, ya que si lo fuera no realizaríamos nunca esta técnica, en
cambio es una de la cirugías más frecuentes en un servicio de traumatología. Esto quiere decir
que los resultados son buenos. Esta cirugía está indicada en casos de pacientes con dolor crónico
de moderado a severo que presentan problemas importantes para caminar, por lo tanto podrías
decir de manera coloquial que ya “están cojos” por lo tanto el objetivo de la cirugía es mejorar esta
situación. Por supuesto que no es una cirugía para pacientes con molestias leves y que aún
pueden hacer una vida relativamente normal, en estos casos se tendrán en cuenta otros
tratamientos antes de pensar en la prótesis.

No se puede hacer deporte con una prótesis
En muchos casos y sobre todo en pacientes jóvenes que han necesitado este tipo de cirugía, tras
la recuperación postquirúrgica normal el enfermo se encuentra capacitado para realizar deporte.
El deporte tras una prótesis no está prohibido pero debemos informar al paciente de que existen
algunos riesgos, quizás el principal es que aumentar la actividad física de manera intensa puede
acortar el tiempo de duración de la prótesis, por lo que es aconseja adaptar el tipo de deporte a la
situación clínica en cada caso.

No se puede poner una prótesis en pacientes jóvenes
Como he dicho anteriormente uno de los factores que influyen en la duración de una prótesis es la
edad del paciente y la actividad física. ¿Por qué? Los pacientes jóvenes primero van a ser más
activos que aquellos de más edad y luego tiene estadísticamente más tiempo por delante en su
vida para necesitar que se les recambie la prótesis. Esto quiere decir que un paciente jóven es
posible que precise a lo largo de su vida uno o más recambios de su prótesis. Esto no quiere decir
que no puedan ser tratados con estas técnicas quirúrgicas, pero sí que necesitamos seleccionar
con cuidado a que pacientes les vamos a poner la prótesis y a cuales no. El caso más frecuentes
el aquel paciente jóven (menos de 60-65 años) que por su enfermedad o secuela de un
traumatismo presente una destrucción articular importante con dolor severo e imposibilidad de
hacer una vida normal. En estos casos y siempre tras informar al paciente se puede optar por
operarle para ponerle una prótesis.

Una prótesis solo se puede cambiar una vez
Afortunadamente con el desarrollo de la técnica quirúrgica y los implantes protésicos actualmente
no hay límite teórico para recambiar una prótesis las veces que sean necesarias. Por supuesto es
fácil de entender que conforme vamos haciendo recambios que el paciente necesita aumenta la
dificultad y los riesgos.

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