Mitos en traumatología

Comenzamos una serie que intenta desentrañar algunos mitos o creencias populares sobre los problemas traumatológicos.

MITOS SOBRE LAS INFILTRACIONES

1. Las infiltraciones son “malas”
Las infiltraciones forman parte del arsenal terapéutico en muchas especialidades, el traumatólogo
las usa para tratar muchas patologías como tendinitis, bursitis, artrosis. Empleadas con una
técnica correcta y tras haber hecho un diagnóstico preciso de la patología del paciente se pueden
usar con un amplio margen de seguridad, son muy pocos los enfermos que tienen
contraindicaciones absolutas para realizarles una infiltración. Las alergias a los componentes de la
infiltración son muy raras, también son muy escasos los efectos secundarios. Es importante
informar al paciente de los riegos y beneficios de la infiltración. Las infiltraciones guiadas por
ecografía han mejorado mucho la técnica disminuyendo los riesgos. Las infiltraciones por tanto no
son “malas” pero se deber usar con todas las precauciones que un acto médico precisa.

2. Las infiltraciones no se puede repetir
Las infiltraciones se pueden repetir siempre que está indicado y el enfermo lo necesita, en general
se aconseja en el caso de las infiltraciones de corticoides no repetir más de tres infiltraciones al
año. Otro tipo de infiltraciones como por ejemplo el plasma rico en plaquetas en algunos casos se
puede infiltrar con mayor frecuencia.

3. Las infiltraciones son muy dolorosas
Para realizar cualquier infiltración es necesario “pinchar” la zona correspondiente con una aguja
más o menos gruesa, esto en principio puede parecer muy doloroso, pero en realidad suele doler
menos que cualquier inyección intramuscular para administrar un medicamento. Lo que hacemos
es dormir la zona con anestesia local para que la infiltración no resulte molesta.

4. Me han infiltrado “células madre”
Aunque es posible que en algún caso le hayan infiltrado células madre, está es una técnica muy
poco utilizada, muy cara y que solo se realiza en unos pocos centros. En la “calle” se conoce
como células madre a las infiltraciones que se realizan con plasma rico en plaquetas o plasma rico
en factores planetarios. Está es una técnica mucho más utilizada y que ofrece muy buenos
resultados para tratar un gran número de problemas del aparato locomotor.

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